Cruzan aviones de agua el cielo raso de mi cuarto.
Cae en suspiro de algodón sobre la alfombra, un soldadito de plomo.
Se acerca a mí deshojando lentamente el lenguaje blanco que revuelve mis palabras.
sábado, 23 de febrero de 2013
Dicho sea de paso, teniendo en cuenta todos los devenires del tiempo, el sol calcina mis huesos y los vuelve arena.
Dicho sea de paso, dándole carrera al día de hoy que a cada vez vuelve en mañana, fragancias de uva abrazan la tierra húmeda que son mis pies.
Dicho sea de paso y no contenido en la risa, mi voz se suelta para empujar tus velas.
Y de paso vamos yendo.
Y de paso siempre vamos.
Dicho sea de paso, dándole carrera al día de hoy que a cada vez vuelve en mañana, fragancias de uva abrazan la tierra húmeda que son mis pies.
Dicho sea de paso y no contenido en la risa, mi voz se suelta para empujar tus velas.
Y de paso vamos yendo.
Y de paso siempre vamos.
lunes, 4 de febrero de 2013
No sé de números, de historia, de ciertas palabras.
No comprendo la lógica de algunos movimientos, de algunos gestos, fracciones de sueños.
No acepto la ausencia, el desgano, la angustia del vacío en la estación de tren.
Más allá del vapor y el gris, conozco la inmediatez.
Entiendo a la luna.
Abrazo la noche.
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