miércoles, 30 de enero de 2013

Quizás me vuelva sol y viento.
Tierra y flor.

Mañana será hora árbol,
hora hormiga, hora mistol.

Se secará mi piedra paso, 
la tarde río.

Quizás, al momento de la luna,
la luciérnaga me arrope en estrella y la estrella me bañe en azul.

Y como siempre, el mundo volverá a abrirse al alba.
Nada mejor que casa, siempre.

miércoles, 23 de enero de 2013

A Luis Alberto Spinetta.

Pájaro de viento, saca mis zapatos.
Fruta fresca, alimenta mi cuerpo.
Poeta infinito, abre mi ventana
trae el sol. Arrima los árboles. Desarma los umbrales.
Poeta, mi jardín es triste.
Mi camino es tarde.

Toca las notas que son suyas y amanece en las estrellas.
Hombre de barro. De saliva. De luz.
Toca las notas, me vuelvo canción.

lunes, 21 de enero de 2013

No existe para la memoria un tren de vías claras.

No habrá imagen congelada o momento literal.
No podré separar tarde corta, noche larga.

Tu ausencia desde acá hará un esfuerzo por mezclar lugares, borracheras, cigarrillos encendidos y apagados en un rincón de sopor ceniciento y charlatán.

De vos me queda una hojita cortada, un vino en la calle, toda la poesía.
No hay remedio para los colores vivos que empujan desde mi cuerpo.

Sólo un encuentro alegre, un beso de niño en mi puerta, un cuarto de hotel de Buenos Aires.

jueves, 17 de enero de 2013

¿Por qué llama y pide insistente el gato negro?
¿Será que son muerte sus ojos de noche?
¿Será que quiere irse sinuoso, incompleto a la altura de las copas?
¿O es que busca pasearse por la cornisa desde donde el mofo perro lo ve y ladra sin decir?

Un trofeo de la luna, no quisiera ser yo.
Pero cuando se incendia el cielo,
y nos ataja la mañana al resguardo desinteresado
- vuelto de hojas secas y vereda-,
es el rato del todo por el todo,
el sol se inclina a los pies del perro que sueña en arroz.

Es a esa hora cuando las risas ríen más.

miércoles, 16 de enero de 2013

Deslizarse. Atravezar el tiempo.
Y no decidir sobre ser luz o desfallecer.

No me quedan más que unos versos cortos
y un enjambre de horas tarde.
Cuando la gota cesa,
el ojo se cierra,
la puerta se abre,
la memoria va.

Una hoja amarilla cae obtusa sobre la vereda.
Es Diciembre acá, donde la Cruz del Sur.

En la piel viven marcas que borra el calendario
y el adorno puntilloso que es el recuerdo.

Un niño coreano corre desesperado a los relámpagos.
(La lluvia nos confunde a todos).

El pajarito tuerto se equivocó de nido otra vez.