De esta boca salen muchas veces palabras que no deseo disparar.
Trabajo duro las privaciones. Pienso en ayer, en hoy y mañana y entonces el reloj se hace trabalenguas.
De estas manos largas a veces se me escapan tintas desafortunadas y vidrios rotos lastiman mis dedos siempre dispuestos a sangrar.
De este corazón torpe se han desatado contratiempos de sístole y diástole inoportunos.
Así es como ayer-hoy-mañana tornan en sal ardiente escurriéndose en las heridas.
Forman un trayecto irregular, proyectan figuras epifánicas: un cigarro mojado, el otoño en Turdera, las florcitas secas en los cajones.
Todo eso es el recuerdo. Y el recuerdo lentamente construye los cientos de pasos que daré después.
Quizás en tierras lejanas de este Buenos Aires helado, de este sur del mundo, de tu sonrisa borroneada en la mañana.
Por eso es importante la historia, por eso importa tanto tu sonrisa y el trabajo inútil de remarcarla -con mis manos torpes, con mi corazón largo-, en esta postal que haré recuerdo después.
faa,me emociono al full pequeña este escrito.felicitaciones,felicitaciones. a mi admiración no le alcanzaría ningún teclado, ni ninguna pantalla para felicitarte como es debido.lo único que pido es que el fin del mundo te pille con una lapicera en la mano wasabi para el bien de todos.
ResponderEliminares muy bello negrita, una merca
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