Aterrizar podría ser lo más
difícil.
Parar los motores,
Rozar los fondos,
Pisotearlos
Volver a subir.
Pero seguir adelante las
máquinas es peor.
Porque cuando hablamos de
cambiar de actitud solo estamos hablando de políticas de conducta
De empatía ensayada
De correcta resignación.
Nada es verdadero.
Seguir adelante con lo demás
te representa, y ahí te quiero ver.
Porque lo difícil, como
difícil, amigo mío, sería ponerle un freno a la tormenta cuando los rayos te estimulan,
Y confrontan,
Y cuestionan.
La tristeza y la
desesperación.
El jaque mate.
La vergüenza
Y también la idea de lo
fatal.
Como idea solamente,
Como idea solamente,
-ni en letras lo insinúes-.
Qué somos más que lo que
somos cuando nos avivamos del barro que nos llega hasta el cuello
Qué sentido tiene no
chapotear furiosamente en nuestra mierda
Cuando resignes a la
tormenta,
Cuando los motores, sean
realmente motores meritorios de un freno
Cuando encuentres otro
artilugio para sentirte vivo
Será, efectivamente, un
cambio de paradigma, y por supuesto, de arquetipo.
Cuando ningún pinchazo lunar me lleve a tu nombre, por ejemplo
Recién ahí
Podría yo afrontar las
dificultades de ciertos comportamientos
De ciertas faltas graves
De toda necesidad oscura
Me encontraría lista para las grandes promesas del siglo
El destierro de las lágrimas
Las frutas y verduras
Los ejercicios de
respiración
-free smoke, free toxic-
Finalmente, será el plato de
cada día
Los oficios y los trabajos
Encontrarte, de tiempo en
tiempo
Y dormir la noche entera.
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